Regulación de Monopolios y Política Antimonopolio

INTRODUCCIÓN

Una de las áreas donde el conocimiento y las propuestas avanzan más rápido y presentan más controversia en economía es en el área de la regulación, que se desarrolla fuertemente a partir de principios de los años ochenta. Quizás si uno de los aspectos más sobresalientes de los que caracterizan este dinamismo es que éste se ha dado tanto a nivel del desarrollo de la teoría como de la práctica, donde en muchos casos la práctica ha precedido a la teoría. Por otra parte, es claro y definitivo que, de una u otra forma, todas las firmas son directa o indirectamente reguladas, o al menos, tienen la potencialidad de serlo. Es por ello que las decisiones estratégicas de las firmas deben considerar cómo les afecta o pudiera afectar el entorno regulatorio, para así enfrentarlo y evaluar de mejor manera las estrategias que pueden ser seguidas por ellas.

El estudio de la regulación económica comprende dos áreas que son relevantes desde el punto de vista de la estrategia. En primer lugar, el análisis de regulación tradicional o de monopolios naturales y en segundo, la visión de competencia y en particular, las distintas formas de regulación antimonopolios.

Regulación de Monopolios Naturales

Un resultado de la teoría económica es que bajo ciertas condiciones, el equilibrio competitivo es óptimo desde la perspectiva social. Existe, sin embargo, un conjunto de

situaciones de mercado en las que el paradigma de competencia no es razonable y se obtienen resultados sub óptimos. Uno de estos casos es el del monopolio. La teoría estándar señala que la asignación de recursos que resulta de un m
onopolio conlleva una pérdida social, si es que se la compara con la que resultaría bajo competencia perfecta. Esta pérdida resulta del hecho que el monopolio produce una cantidad menor de unidades de las que se producen bajo competencia. Estas unidades son valoradas por los consumidores en más de lo que le cuesta a la sociedad producirlas, y es esa diferencia la que determina un verdadero costo para la sociedad. Muchas veces la existencia de monopolios se debe a la existencia de barreras a la entrada en una industria, que de otro modo sería competitiva. Cuando no existen razones tecnológicas para que haya un monopolio, el rol del regulador debiera ser el de remover las barreras a fin de promover la competencia en el sector. Sin embargo, existen actividades o industrias donde la competencia no es posible o deseable. En la provisión de un conjunto de servicios de utilidad pública tales como las telecomunicaciones, la electricidad, el agua potable y alcantarillado y el gas, es común que existan actividades con características de monopolio natural, al menos en algunas de las etapas de la producción. El que una industria tenga características de monopolio natural significa que se pueden producir los distintos niveles de producto a menor costo si se producen por una firma que si se producen por dos o más firmas.

CRITERIOS PRÁCTICOS TRADICIONALES DE REGULACIÓN DE MONOPOLIOS 

Una vez determinada la existencia de un monopolio natural, en caso de que sea económicamente te inconveniente generar competencia, se debe desafiar un esquema concreto de regulación que haga eficiente y efectivo el proceso de regulación. Si se desea alcanza, se debe buscar un mecanismo que permita que el monopolio tarifique de manera eficiente y que, a la vez, permita autofinanciarse. Como se señaló, una forma de lograrlo es mediante un subsidio del Estado acompañando a una tarificación a costo marginal, pero existen por 10 menos otras dos formas de hacerlo. La primera de ellas es la tarificación no lineal; y, dentro de esta, las tarifas en dos partes. Por ejemplo, la firma puede cobrar un cargo variable por unidad igual a la costa marginal de corto plaza más un cargo fijo, independiente de la cantidad COI1S11I11 ida. Este tipo de cobro es común en los servicios de utilidad pública como telefonía local, agua potable y electricidad. Bajo este tipo de cobro, todos los usuarios pagan un precio por unidad que difiere según la cantidad que consumen.

Competencia por comparación y empresa

Producto de las evidentes asimetrías de información entre el regulador y el regulado, la regulación basada en información de costos de la firma enfrenta problemas prácticos al momento de su aplicación, los cuales limitan la efectividad de la misma; por ello, el regulador debe buscar mecanismos que reduzcan los problemas de información. Un ejemplo ilustrativo

de los problemas que surgen de la falta de información se encuentra en los distintos procesos de fijación de tarifas de distribución eléctrica. La ley chilena, en una forma extrema, señala que la tarifa se determinara ponderando en dos tercios la tarifa propuesta por la autoridad regula dora y en un tercio la tarifa propuesta por la firma regulada. Mediante este mecanismo, las tarifas propuestas por las partes tienden a alejarse en vez de a converger, por cuanto la firma regulada sabe que su propuesta será ponderada por un tercio.

ALTERNATIVAS A LA REGULACIÓN DIRECTA 

Licitación de monopolios

Como la regulación es costosa, 10 más probable es que no entregue una solución del tipo primer mejor. Por ello, se han buscado, tanto desde el punto de vista conceptual como práctico. Medios que reduzcan la necesidad de regular directamente. En esta búsqueda se ha concluido que el hecho de que una industria está caracterizada como monopolio natural no implica que esta se deba regular para alcanzar resultados de segundo mejor, pues si bien es cierto que competencia como tal no debiera haber, aun podría ser posible que exista competencia por el mercado. Esto es, creando competencia ex-ante, donde las firmas compiten por el derecho a ser monopolio, bajo ciertas circunstancias el resultado será aquel que se logra en un equilibrio de segundo mejor. Ejemplo de este mecanismo de competencia ex-ante, usado hoy de manera extensa en distintos países, incluyendo México, Perú, Colombia y España, es el de licitación de concesiones. En casos de construcción de obras públicas, como túneles, puentes, caminos, etc, hay claras características de monopolio natural, es decir, no es posible ni conveniente que haya competencia. 

Los beneficios y los costos de una ley antimonopolio

Un monopolista es un vendedor (o grupo de vendedores) que tiene la capacidad de

modificar el precio de venta de su producto cambiando la cantidad puesta en venta en el mercado. La esencia del concepto económico de monopolio radica entonces en el "poder sobre el precio" que pueden tener los vendedores sobre algún bien o servicio específico.


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